sueño

Hay miles de maneras de dormir las siete u ocho horas de sueño que mi cuerpo requiere para que me sienta bien. Puedo incluso entrar en una larga discusión sobre cuál es la mejor distribución de esas horas, y cómo esa distribución tiene razones evolutivas. Puedo hablar, por ejemplo, de cómo al parecer todo ser humano termina teniendo un sueño bifásico (dividido en dos tandas) cuando se le obliga a permanecer quieto durante las horas de oscuridad. Es fácil también argumentar sobre los innumerables beneficios que eso trae, y las formas en la que una buena noche de sueño excede en la mayoría de los casos los beneficios de una larga noche de trabajo.

Pero lo cierto es que es una batalla difícil. La solución parecería sencilla: ir a la cama temprano. ¿Por qué es que, aún teniendo sueño, prefiero escribir estas líneas inútiles aquí en vez de sumergirme por fin en ese mundo onírico?

{ 0 comentarios }

El sueño, cerca de las 3:00am:

Serían las seis o siete de la tarde y conducía mi carro entre callejones de uno de los tantos barrios pobres de aquella ciudad. Era probablemente Santo Domingo, tal vez por lo de que fueran las 7pm y todavía pudiera llamarse tarde, pero también por la gente que vivía en el barrio, y por ese niño barrigón que caminaba cerca de nuestro carro. De pronto, sentí cómo el guía se esforzaba en mantener el carro girando hacia la derecha y en seguida me di cuenta de que se había pinchado la goma (llanta) delantera de la izquierda. Me apeé del carro y comencé a empujarlo para ver si llegaba hasta la próxima bomba (estación de gasolina). El niño, entusiasmado, me decía que eso no era problema, que el me arreglaba la goma fácilmente. Yo le decía que no, que no había necesidad, que yo llevaba el carro hasta la bomba y resolvía. Él insistía en que podía resolver más fácilmente, tratando de ganarse el dinero de la jornada. Para alimentar su barriga descalza y pagar las cervezas de sus padres, pensaba yo. En fin, no le di el chance, y seguí empujando.

La llamada que me despierta, unas cuantas horas después:

- Aló
- ¡Laura! ¿Qué pasa?
- Mario, la goma del carro se explotó. Está parqueado en el parqueo del banco de la esquina. Encontré a una amiga que iba de camino al trabajo y se ofreció a llevarme.
- No te preocupes, yo resuelvo.

Al parecer iba a tener que continuar empujando el carro hasta llegar a la bomba, más allá del sueño. Ya no habría un niño barrigón persiguiéndome, tampoco habría más de la pobreza de aquel barrio. Pero me quedaban todavía las dudas de qué habría acontecido si hubiera aceptado la oferta de aquel muchacho.

Una sóla cosa era cierta. La goma que tendría que cambiar sería la delantera, izquierda.

Afuera estaban el frío y la nieve. Me puse mis guantes y un abrigo. Salí a la calle.

{ 3 comentarios }

Marzo, 2005

2007/09/19

en Arts,poetry

Voy a dormir un tiempo irresoluble,
voy a encontrar la caja donde escondí
                      mis chancletas,
mi vieja almohada,
mi paz de niño.

{ 0 comentarios }

Last revised on 2009/11/13

Este es el razonamiento que hago hoy con relación a una autoevaluación con relación a la llamada “addición” al internet:

Vivo tres vidas… (tal vez más, pero empecemos con ése número primo).

Las tres vidas las vivo en paralelo, pero no estoy simultáneamente consciente de todas.

Habito tres universos… (tal vez más, pero empecemos con ése número primo).

El primero de estos tres universos está siempre presente, y puedo acceder a él sin mucho esfuerzo, independientemente de la situación en la que me encuentre en los otros dos universos.
A este universo algunos le llaman sueño.
De él puedo extraer innumerables experiencias y conocimiento, pero no siempre puedo transferir esas vivencias a los otros mundos.

El segundo es comúnmente llamado el mundo físico. En ése paso la mitad del día, y a veces menos. Es tan interesante como los otros dos, y se siente tan real como el primero.

Hay un tercero, y es aquí donde no todos están de acuerdo, que es tan ubicuo como el de los sueños y a la vez requiere de una contrapartida física. Es un híbrido producto de la inspiración humana y la interconectada vida que vivimos hoy. En ése tercer mundo escribo estas palabras.

El balance entre los tres es difícil de alcanzar. A veces me olvido de mi existencia en los demás universos, mientras habito uno sólo, y por alguna razón, en estos días, ése universo ha sido el internet. Pero… si en vez de ése, sólo habitara cualquiera de los otros dos, ¿quién dijo que he de llamar a ese comportamiento una adicción?

Primero soy sueño, después humano y por último humanidad.

Aquí les dejo con una página que encontré que permite consultar la inteligencia de ése tercer mundo que formamos todos:

Ask MetaFilter – Querying the Hive Mind (Consultando la mente de la colmena)

{ 0 comentarios }

Last revised on 2009/12/31

Esto es lo que les puede suceder si se acostumbran a dormir poco y tomar mucho café:

En otra nota, ya están lista las imágenes de Diciembre en mi álbum, para que puedan ver algunas fotografías del viaje por las Antillas Menores:

{ 2 comentarios }

Last revised on 2010/01/17

- 3 -

2006/10/09

en Arts

{ 1 comentario }

Last revised on 2011/03/24