Posts Etiquetados ‘santo domingo’
Mientras espero la hora de la verdad (1:00pm EST), les traigo noticias sobre la quínoa.
kiki275 y Orlando Prieto encontraron que el Supermercado Bravo, en la Av. Winston Churchill vende quinua.
Orlando comenta:
…la encontre en el Bravo de la Churchill. Está en el penúltimo pasillo, en el área de productos orgánicos y dietéticos……Vale la pena mecionar que aunque no es muy económica aqui, vale la pena para recetas saludables ya que tiene una textura agradable, adquiere el sabor de lo que se le ponga y da una sensación de llenura agradable.
Estoy de regreso. Pittsburgh me recibe de invierno, aunque todavía no viste de blanco.
Llegamos el domingo en la madrugada, después de dos vuelos con un ligero retraso. Trajimos ron, casabe, dulce de cajuil, chocolates Crachi Crachi y Rocky Kid, pilones, Cerelac de trigo, etc.
Además vino con nosotros una larga colección de buenos recuerdos de la playa, las amistades, la familia, el paraíso.
Cada regreso a la Isla es distinto. El tiempo fuera sirve de lente y filtro, realzando y aclarando distintos aspectos de la vida dominicana. Esta vez estuve casi doce meses fuera, y el sabor que me queda al regresar es dulce, pero a la vez triste como el buen ron y los cañaverales.
Hablemos primero, de manera breve, sobre la Isla, la Ciudad y el Pueblo.
La Isla es un paraíso muy, pero muy mal administrado; pero no por eso deja de ser un paraíso.
Santo Domingo, una ciudad que niega al mar, en todos los sentidos.
El pueblo dominicano continúa un peligroso descenso hacia la individualización, volviendo lentamente la espalda al potencial como pueblo.
Ahora, hablemos del sabor dulce: la gente, sobretodo los descendientes directos de La Isla. Desde los Taínos, los hijos de esta tierra han tenido siempre el corazón grande y los brazos abiertos. La Isla está llena, todavía, de esta gente; aunque la mala administración del paraíso ha curzado muchos brazos y ha transformado en piedra muchos de esos corazones.
Así, de manera breve, hablaré hoy de la Isla y nuestras vacaciones.
Después vendrán las fotos, las anécdotas y las notas.
¡Feliz año nuevo para todos!
Tele-grama: pasto televisado. En pocas horas sale vuelo a Santo Domingo con Migo adentro. Abrí cuenta en twitter. Todavía mañana durante el vuelo sigo trabajando en "paper". Obama tiene hijo en Santo Domingo, dice un correo:
Estamos en la isla, hasta el lunes.
El viaje empezó a la cuenta de tres: Anoche (o esta madrugada) llegamos a la casa a la 1am, recogímos un poco. A las 2am me fui a dormir. Y a las tres me desperté para salir hacia el aeropuerto.
Con una hora de sueño hay pocas funciones cerebrales con buen rendimiento, pero al parecer la única cosa que resultó de tal exceso fue haber dejado el cargador de la laptop en el aeropuerto. Cosa de la que me percaté ahora al tratar de escribir esto.
Santo Domingo sigue igual, aunque yo me lo encuentro más “feo” (aunque tal vez no sea la palabra adecuada) de lo que recuerdo.
Una cerveza Presidente, como siempre, me recibió al llegar. Pero además de ver los nuevos semáforos con conteo regresivo, y visitar la feria tecnológica TecDom, lo único que he hecho es dormir para recuperar el sueño. Así que prefiero esperar. Que sea Santo Domingo el que se me presente, y me diga algo, para así poder decir algo apropiado, o al menos cambiar el adjetivo de feo.
Después de presentar la receta para el “quinoasotto”, algunos preguntan en los comentarios cómo pueden conseguir quínoa en Rep. Dominicana.
Particularmente, no sé de ningún supermercado que venda quínoa, pero hace dos años que no vivo allá, así que no soy la persona indicada.
Si alguien sabe de alguna tienda, por favor comente, de lo contrario mi única sugerencia ahora mismo es que la pidan por Amazon.com.
Mientras tanto, aquí les va la foto del quinoasotto que preparé ayer:
| From Septiembre 2008 |
Hoy encontré al “Metroblog de República Dominicana”, quienes habían hecho referencia a mi entrada anterior, en la que buscaba a dominicanos con doctorado. Una de las noticias que tienen ellos para el día de hoy, hace referencia a un artículo de un diario dominicano explicando cómo el deterioro del puente Francisco del Rosario Sánchez, en la ciudad, se debe principalmente al robo de piezas metálicas como barandas, tuberías de drenaje, placas, etc.
La isla no tiene yacimientos de cobre, ni hierro, sin embargo somos grandes exportadores de estos metales. Los cables del tendido eléctrico, las tapas de las cisternas, las rejas de metal de los parques públicos, y miles de otras cosas, terminan desapareciendo como por arte de magia. Ya era así cuando salí del país hace casi dos años. Ahora, no debe de parecerme sorpresa que también los puentes sufran el mismo destino. Próximamente se llevarán el metal de los carros y aviones… ¿quién sabe?
El artículo es hasta esperanzador:
La secretaría de Obras Públicas informó que los constantes robos de placas, barandas de protección y tuberías han acelerado el deterioro del puente Francisco del Rosario Sánchez (Puente de la 17), aunque la cartera aclara que la parte estructural de la obra esta segura, y sin riesgos.
(El énfasis es mío)
Enlaces:
Esta foto la encontré hoy mientras revisaba mi colección en la computadora.

En República Dominicana tenemos colmados.
Según la Real Academia Española, en su tercera acepción la palabra colmado quiere decir “tienda de comestibles”.
Según cualquier buen dominicano, esa definición está incompleta o incluso errada.
Para nosotros, el colmado es:
1. Un punto de reunión en torno a cervezas, mesa de dominó y comida ligera (picadera).
2. Una tienda de bebidas y comestibles, con servicio a domicilio.
En Latinoamérica tenemos muchas otras palabras para ése mismo recinto, el cual en los Estados Unidos de Norteamérica es inexistente.
En Santo Domingo, la densidad de colmados me atrevería a decir que es de aproximadamente más de 10 colmados/km2 o casi un colmado por manzana.
Pasar de una vida tan colmadera a una donde no existen, es algo difícil.
El tránsito en Santo Domingo es todo un espectáculo.
El comportamiento de los conductores en la calle es una expresión más de la cultura, los valores y las cosmovisión del dominicano.
Todo estos comentarios vienen a raíz de volver a conducir en nuestras calles, y recordar mis largas luchas para intentar corregir la manera en la que se desenvuelven las cosas en ellas.
Hace un tiempo empecé a cargar con carteles informativos en el carro, para mostrárselos a los conductores que estaban cometiendo una infracción. El resultado de ese proyecto fue muy gratificante y encontré muchas respuestas a mis preguntas sobre las causas del problema.
Pueden encontrar los carteles en esta entrada: Eduación Vial (1)
Ahora estoy intentando hacer una grabación de una de esas situaciones que parecen ser la materialización de un cuento fantástico que alguien ha empezado a imaginar en un lugar distante, tratando de encontrar la trayectoria más terrible entre dos puntos A y B. Y no creo que la persona con la imaginación más sarcástica habría llegado a imaginarse esta selva de asfalto.
La experiencia de llegar al país ya desacostumbrado a esas escenas, y volver a tener que activar todos los sentidos para transitar nuestras calles, es reveladora.
Pudiera escribir largos párrafos con todas las ideas que despierta en mí este tema. Creo que es un excelente punto de partida para analizar la situación del país y lo que realmente somos los dominicanos de hoy en día.
La escena en la que alguien, con conocimiento de lo que hace, transita una calle en vía contraria y se incomoda con quien se le oponga, es una ineludible señal de alerta enseñándonos hacia dónde se dirige la sociedad.
En fin, he escrito esto para recordarles sobre las pancartas que ya elaboré y que están disponibles todavía para que quien quiera continuar con el proyecto lo haga.
Entradas relacionadas:
Estoy en mi viaje de regreso a Santo Domingo. Ahora mismo escribo desde New York, en una computadora del aeropuerto, esperando el avion (sin tildes por ser una computadora publica) que sale a las 12:00PM.
Eso es todo por ahora… saludos!

