I'm an Assistant Professor at Carnegie Mellon University. Sometimes I blog about my research, but mostly I just write about whatever I find interesting. This blog is bilingual, not easily categorized and has a tendency to remain silent.
Después de ocho meses hablando inglés prácticamente todo el día, algunas cosas empiezan a cambiar en uno. Hay muchas cosas que el inglés y el español no comparten; cosas que van más allá del mero vocabulario y la gramática.
Durante el primer mes estos eran los síntomas:
Me dolían los buches.
Me temblaba el labio inferior.
Tenía que practicar algunas palabras antes de decirlas.
En esta segunda entrada dedicada a la cultura china, voy a empezar con una demostración de lo mucho que ha aprendido Ran a pronunciar la “r” en español. Imagínense lo difícil que es nunca haber puesto la lengua de la manera en que se debe para pronunciar esa letra, y encima de eso pasarse la vida sin escuchar a nadie pronunciándola.
Cuando le comento lo difícil que es para mí pronunciar palabras en chino, me dice que así de difícil se encuentra él el hablar inglés.
Aquí está nuestro personaje central intentando pronunciar el nombre de mi hermano “Alberto” quien pasó el fin de semana pasado acá: