Posts Etiquetados ‘poesía’

23 de Septiembre
2009
escrito por Mario Berges
- I -

El trece me espera,tan fuerte como antes.

La luz del camino enciende y epsera.

Cuidado con la corriente,la brisa suave que acompaña.

Nada nos demoraliza másque la falta de misterio.

- II -

Dios está en la montaña

en el bosque

en los callejones;

también en esta copa de vino

y en la mirada de esa muchcaha

trigueña

de ojos negros y sonrisa todo mundo.

La vida nunca será allá en la ocupada América,

                                 la del Norte,

donde el humor y el juego

son también tareas por cumplir;

donde nadie llega a entender

que aquella aeromoza lleva, colgando del pelo,

al futuro y pasado de la humanidad,

las luces que vimos,

el secreto que esconde en un puño

un niño en la calle.

(18 Setembro 2009)

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11 de Febrero
2009
escrito por Mario Berges

Para quienes estén en Santo Domingo, los otros dos compañeros con quienes escribí “(Garabato)“, estarán leyendo poemas en el marco del XI Encuentro Internacional Arte y Revolución, de Justicia Global.

(Garabato)

Mario Bergés González
Frank Ulloa Melo
Harry Troncoso Parady

este JUEVES 12 de FEBRERO
7:31pm
SALA LAURA BELTRAN
BABEQUE SECUNDARIA
Av. Roberto Pastoriza #329
Colaboración sugerida $300p/p

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12 de Enero
2009
escrito por Mario Berges

Esto no cabía en un mensaje de Twitter, donde sería más apropiado, así que lo pongo por aquí:

¿Quién sería hoy
si otro de mis Marios
hubiese seguido insistiendo
en su curso y objetivo?
Si callara el gris en tus ojos,
o nunca hablase tu oscuridad,
¿quién sería?

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9 de Septiembre
2008
escrito por Mario Berges

El arte de lograr trabajar el día completo, y no dejar tiempo para escribir una entrada en el blog para este martes. Eso es lo que ha pasado hoy.

Pero siempre puede uno recurrir a la publicación de algo infalible, como por ejemplo, un poema de … (ya pasé media hora tratando de buscar una buena traducción de un poema de Rilke, pero no consigo). Pues será un poema mío, a ver si funciona:

Reencuentro

Después de mis muertos,
estás tú.
Aún en las ocasiones más solitarias
encuentro tu ciencia escondida
detrás de algún tiempo.

Detrás de mis vivos, siempre tú,
como el espacio entre los mosaicos.
Aún rodeado de voces, siento en el fondo
un suave silencio
o tu justa llovizna.

En todo mi cuarto,
cualquier hora,
cualquier día,
cuando ni siquiera sé si te preciso,
lápiz en mano y unas pocas sílabas que balbuceo
mientras intento reinventarte
ahora que otra vez sé que te quiero.

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11 de Abril
2008
escrito por Mario Berges
La gente,
incluyéndome en ocasiones,
dice que vivo en Pittsburgh.

A mí me gusta decir, mejor,
que vivo en un pedazo de tierra,
rodeado de ríos. 

Me gusta más decir
que vivo en esa confluencia,
y acentuar la geografía,
el agua, la flora, la fauna.
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14 de Junio
2007
escrito por Mario Berges

El jueves pasado hubo una peña literaria en el departamento.
Imagínense el evento: ingenieros civiles de distintas partes del mundo leyendo poesía.

Éramos nueve o diez. Yo, de República Dominicana, dos personas de Turquía, tres personas de la India, una de China, un Mexicano y una Americana que había vivido en Rusia (hasta donde recuerdo).

La idea era compartir poesía. Cada quién leyó poemas de otros autores que le gustaban y también poemas propios en muchos casos. La mayoría estaba en el idioma original, así que decidimos que los escucharíamos recitados así, y después cada quién daría su opinión sobre de qué trataba el poema, o más bien, qué sentimiento transmitía el sonido del poema recitado.

Era impresionante oir esas voces. El ruso, por ejemplo, nunca me lo imaginé con tanta fuerza. La mayoría de las veces el sentimiento era fácil de interpretar: un poema de amor era obvio, así com oun poema triste o una despedida.

De todos los que leyeron, el que más me impactó fue un hindú quien no sabía leer en su idioma, y por tanto escribía sólo en inglés. Había publicado tres libros ya, y era la persona a quien yo menos esperaba ver esa noche leyendo poesía. Su voz despertó otra voz que tenía dormida yo desde hacía meses.

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4 de Abril
2007
escrito por Mario Berges

Disfruto de la idea
de quitarme los zapatos,
las medias y demás
para encontrar el barro
y la grama en mis pies.

Me llaman las sencillas conversaciones
que he olvidado son posibles
entre mi cuerpo
y el entorno.

Existe un lenguaje
que de niño comprendí,
y que he ido cubriendo
poco a poco
con los años.

Sólo me quedan vestigios
              tales como:

el llamado irresistible
           del lodo a mis pies

la terrible atracción que siente mi torso
                          por el pasto

y el delicioso magnetismo
que hay
entre mi boca y algunas hojas verdes
(el pino, por ejemplo)

Mi único consuelo es
que todavía entiendo
por qué es con ése lenguaje
con el que se alcanza a Dios.

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21 de Marzo
2007
escrito por Mario Berges
Yo muero en la sencillez
         en la simpleza
en la poesía
      que comienza con un día cualquiera
una mañana humilde
un acordión roto
   o una mano arrugada.

A mí me corresponde lo olvidado
lo no buscado    ni codiciad
ola terrible inocencia de lo nimio.

Hoy podría ser el día más feliz
el mayor de toda la vida,
y aun cuando sé que faltas
y que tu mano se reinventa miles de veces en la mía
desde tan lejos,
y que tu sombra me persigue en cada paso;
aun cuando sé que es tan triste el espacio
              que no ocupas en mis sábanas,
sé que hoy
   es el día más feliz de todos.

Muero en la sencillez
      en la simpleza de que estás
      (aún siendo lejos)
en la poesía que empieza con un día cualquiera
una mañana humilde,
un corazón hinchado,
            cartaflorido,
             laurificante,
              colorantero,
               sinfán,
                mitú.

Yo soy el ahora.

Traigan sus manos
que ya empieza a llover.

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9 de Febrero
2007
escrito por Mario Berges


Ayer encontré unos cuantos ejemplares que me traje del pequeño libro que publiqué en Agosto/2006.

Me queda una pila de libros que no se han vendido. Si alguien está interesado en adquirir uno o dos, simplemente comente por esta vía y buscaremos la manera de hacerle llegar un ejemplar.


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21 de Febrero
2005
escrito por Mario Berges

Aquí en esta oficina donde estoy, como en muchas otras, los que trabajamos en ella preferimos mostrarnos como eficientes y normales antes que exhibir algunas costumbres que naturalmente (al menos eso creo) todos tenemos en común. Tal es el caso de leer mientras se está sobre el inodoro. Precisamente por esa aureola de misterio que rodea todo el tema, resulta tan pero tan placentero sentir llegar la urgencia de ir al baño, ir corriendo a google, buscar “girondo” e imprimir dos o tres poemas seleccionados en un tiempo que podría ser cronometrado, imprimirlos, doblar las hojas con cuidado, colocarlas en el bolsillo, y disfrutar de ir al baño como cualquier otra persona para leer callado y en secreto algo como…

Hazaña

Todo,
todo,
en el aire,
en el agua,
en la tierra
desarraigado y ácido,
descompuesto,
perdido.
El agua hecha caballo antes que nube y lluvia.
Los toros transformados en sumisas poleas.
El engaño sin malla,
sin “tutu”,
sin pezones.

La impúdica mentira exhibiendo el trasero
en todas las posturas,
en todas las esquinas.
Las polillas voraces de expediente cocido,
disfrazadas de hiena,
de tapir con mochila.
Las techumbres que emigran en oscuras bandadas.
Las ventanas que escupen dentaduras de piano,
cacerolas,
espejos,
piernas carbonizadas.

Porque mirad
sin musgo,
mi corazón de yesca,
qué hicimos,
qué hemos hecho
con nuestas pobres manos,
con nuestros esqueletos de invierno y de verano.

Desatar el incendio.
Aplaudir el desastre.
Trasladar,
sobre caucho,
apetitos de pústula.
Prostituir los crepúsculos.
Adorar los bulones
y los secos cerebros de nuez reblandecida…
Como si no existiera más que el sudor y el asco;
como si sólo ansiáramos nutrir con nuestra sangre
las raíces del odio;
como si ya no fuese bastante deprimente
saber que sólo somos un pálido excremento
del amor,
de la muerte.

(del Libro Persuasión de los Días )
Oliverio Girondo


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