There is something very powerful about this house that Frank Lloyd Wright designed. Every time I visit (and this must be the 4th or 5th time) I leave with a long-lasting impression and a feeling of awe and peacefulness like the one that follows after watching a good movie or experiencing a great painting.

Pictures cannot describe what it feels like to experience that house. One enters the gates to the property and slowly but surely, the walk to, into and out of the house transforms into a conversation between your body and the surroundings, a hushed dialogue that lingers for days.
Triste, triste. Perder un campeonato como el Super Bowl no es fácil. Lo dice una persona que no sigue ningún deporte, y que sólo presta atención cuando hay una posibilidad real de que el equipo favorito gane.

Lo que no todo el mundo entiende es que lo que está en juego no es un nuevo juego de anillos para los jugadores que resulten ganadores. Tampoco está en juego el poder decir que somos el mejor equipo. No es nada de eso. Para los espectadores como yo, la batalla nunca será por estas cosas.
Lo que está en juego para mí, cada año, es la extraña oportunidad que otorga el Super Bowl para que a una ciudad del país se le otorgue acceso a los controles del tiempo y puedan de inmediato decidir detener su curso. La ciudad que gana el Super Bowl tiene la oportunidad de pausarlo todo. Con el triunfo, el mañana pasa a ser una ilusión y la intensidad del presente comienza a destacarse. Lo que está en juego es la oportunidad para celebrar la vida, lo mucho que siempre nos hemos querido y no hemos sabido expresar, las cosas que nos unen y fortalecen.
Hoy esa oportunidad estuvo cerca, muy cerca. Perderla es como ver a una puerta hacia el infinito cerrarse frente a tus ojos. Lo dice una persona que no sigue ningún deporte.
Hace tiempo que, de manera voluntaria, no hacía una búsqueda de restaurantes nuevos en Pittsburgh. Casi siempre para decidir un sitio nuevo a donde ir consulto con mis amistades o uso mi wishlist de Urbanspoon. Pero la semana pasada me enteré de unos cuantos restaurantes nuevos y me sentí que ya era hora de hacer una búsqueda activa para agrandar la lista y actualizarla.
Entre los hallazgos más interesantes están unos restaurantes de comida latinoamericana:
- The Black Bean: Comida cubana en Oakland.
- Riva’s: Comida nicaragüense en el South Side
- Biba: Restaurante “latino-americano” en Beaver County
Hoy fui a almorzar a The Black Bean y, aunque no es increíble, me encanta eso de poder comer fritos maduros o verdes cuando tenga ganas sin tener que cocinarlos yo mismo. Como nota curiosa, sólo uno de los empleados en el local hablaba español (un mexicano), el resto eran asiáticos. De todos modos, es un paso hacia adelante en Pittsburgh.
Y hablando de restaurantes en Pittsburgh, no creo que haya mejor recomendación este año que el nuevo restaurante de Kevin Sousa: Salt of the Earth. A final de año sacaré cuentas y haré la lista de las mejores experiencias gastronómicas y ahí veremos.
La semana pasada Laura se enteró de que aquí en Pittsburgh (en las afueras) hay un salón de belleza dirigido por dominicanos. El sábado, antes de que llegaran a visitarnos mis padres, Laura decidió visitarlo y yo la acompañé. El viaje fue eterno, no porque fuera lejos sino porque primero llegamos al sitio equivocado (un salón con el mismo nombre) y después nos agarró un tapón (embotellamiento) de una hora.
Para quien no es dominicano, tal vez eso de encontrar un salón de belleza como este no sea gran hallazgo. Pero el salón tiene un lugar especial en la cultura dominicana. Así como hay una proliferación de bodegas y establecimientos para la venta de alcohol (algo así como 70 por cada kilómetro cuadrado) debe de haber una cantidad similar de salones. En estos lugares es donde se crea, se transmite y se refina, de boca en boca, la historia más reciente de la población.

Foto del anuncio afuera de Primo Hair Studio
Al llegar a Primo Hair Studio, el salón que encontramos en Pittsburgh y que muestra la foto anterior, nos dimos cuenta de que este también era uno de esos centros tan importantes para la existencia de la cultura dominicana. Entrando ya se sentía la alegría y algarabía de los isleños confinados a este Norte sin mar. Había una señora de Baní, un jóven de Puerto Plata, otro de la capital, etc. A través de ellos conocimos de al menos diez o quince dominicanos más que viven en la zona. ¿Quién lo diría? ¿Y me tomó 4 años saber esto?
Ahora estoy planificando una primera reunión de dominicanos. Si saben de alguien, díganle que se registre en el siguiente Google Group:
http://groups.google.com/group/dominicanos-en-pittsburgh
Los mantendré al día.
Cada vez que viene un nuevo visitante Laura y yo mejoramos un poco nuestros tours. Creo que el fin de semana pasado puse a prueba una serie de excursiones que funcionaron de maravilla. El clima (soleado todos los días, y temperaturas en los 20 grados centígrados en promedio) ayudó bastante, pero fue la elección de lugares y el orden en el que los visitamos lo que mayor influencia tuvo.
Para los que todavía no han venido a visitar la ciudad, e incluso para los que ya lo han hecho, comparto aquí una pequeña guía que irá evolucionando con el tiempo mientras vayamos aprendiendo cómo mejorarla. Primero, algunas notas aclaratorias:
- Estoy asumiendo que la visita durará sólo un fin de semana.
- En vez de hacer una descripción detallada de qué hacer cada día, sólo sugiero lugares que visitar y el órden de estas visitas.
- Inevitablemente, el tema más importante en la guía es la gastronomía
- Aunque personas de cualquier edad pueden tal vez disfrutar de las recomendaciones, la guía fue creada pensando en personas jóvenes.
- Asumo también que la visita no será durante el invierno.
[click to continue…]
Last revised on 2010/10/21
Nadie sabe bien qué sería lo que quisieron decir en el menú al que le tomé una foto hace unos días, pero la sugerencia que Juan compartió en los comentarios de la entrada, tiene bastante sentido.
El menú original dice:
Chicken Quesadilla
Más grande que el procuedio, el pollo se asa parrilla y se sirve con todos los compleuertos, Gringo. $9.92
Juan sugiere:
Chicken Quesadilla
Más grande que el promedio, el pollo se asa a la parrilla y se sirve con todos los complementos, Gringo. $9.92
Posiblemente. Pero tal vez, como dijo Carmen, procuedio es simplemente un adjetivo muy usado que denota proporciones gigantes.
El caso es que como el menú tiene otras joyas en inglés (esta vez no por faltas ortográficas), busqué el enlace y lo comparto con ustedes:
http://www.harrisgrill.com/menu/documents/1004Dinner.pdf
El restaurante/bar se llama Harris Grill.
Estoy cansado de esta distancia que trae el invierno.
Ya se asoman los días más largos y las temperaturas más altas, y estoy feliz. Estoy más cansado todavía de lo mucho que el invierno me aleja de la constante celebración de la vida a la que todo latino está acostumbrado. Suficiente tengo con vivir en medio de esta cultura anglosajona. El invierno lo único que hace es acentuar esas características culturales que no compartimos los latinos.
Pero tengo una propuesta para cambiar todo eso.
Laura y yo pausamos todo al menos cuatro veces al mes, y nos dedicamos por completo a celebrar la existencia. Cuatro veces, porque son cuatro los días libres que ella tiene en el trabajo. Hoy, uno de esos días, la noche empezó con la idea de una cerveza justo después de salir del trabajo, después una guitarra y las canciones de Filio, Silvio y hasta Shakira, después tacos y algunas otras bebidas, etc. Una buena noche, pero siempre se puede compartir con más; y aquí es donde viene mi propuesta.
Los días libres de Laura no son fijos, y varían de mes en mes. Bien pueden caer Viernes, Sábado o Domingo, como también Lunes, Miércoles o cualquier otro día de la semana. Esa inconsistencia es parte de la magia. La propuesta es esta: cada mes, en cuanto sepa cuáles serán los días libres, voy a elegir dos e invitaré por aquí a todo el que quiera venir.
Abriremos el apartamento para todos el que se sienta con ganas de celebrar.
Yo pondré la guitarra, Laura pondrá alguna que otra comida ligera. A medida que los días se vayan poniendo más calientes, habrá también un BBQ y una terraza completa. Habrá risas, cantos y hasta aullidos. En fin, abriremos las puertas para recibir a todo el que sienta esa distancia y necesite un poco de Caribe. Celebraremos Latin Nights, noches latinas, para combatir esta falta que nos hace la bohemia.
¿Quién se apunta?