I'm an Assistant Professor at Carnegie Mellon University. Sometimes I blog about my research, but mostly I just write about whatever I find interesting. This blog is bilingual, not easily categorized and has a tendency to remain silent.
No importa cuántas veces hubiera escuchado los discos de Esperanza antes del concierto de hoy. Nada, absolutamente nada, me habría preparado para lo que presencié.
Hay quienes dicen que la música en vivo está sufriendo por la proliferación de los archivos digitales. Hay quienes están seguros de que la calidad de la música de hoy es deprimente. Hay, incluso quienes piensan que no hay esperanza para el arte. Bueno, incluso hay quienes están pensando en quitarse la vida.
A todos ellos, yo le ofrezco a Esperanza Spalding y el Chamber Music Society. En vivo, por favor. Con toda su magia y su humildad. Si eso no los hace cambiar de opinión, no sé qué lo hará. Musicalmente, al menos, es de lo mejor que conozco.
El concierto de hoy fue una de esas cosas que requieren de la alineación de los planetas, tal vez porque Esperanza tenía que venir saltando de uno en uno para llegar desde esa otra galaxia donde habita.
Aquí está un vídeo sobre su último disco para el que no la conoce:
El lunes fuimos a Philadelphia a ver el concierto de Jónsi.
El concierto fue muy bueno. La escenografía y toda la parte visual ayudó mucho a la experiencia final (hay un vídeo al final de este post).
El viaje a Philadelphia toma 5 horas en carro desde Pittsburgh. Si vas rápido (excediendo los límites de velocidad) puedes hacerlo en 4 horas y 30 minutos. Pero si a eso le sumas el tiempo que toma un policía en pararte y ponerte una multa, vuelves otra vez a las 5 horas de viaje.
El viaje de vuelta (por debajo de la velocidad límite, claro) nos tomó un poco más de 5 horas, pero valió la pena. Visitamos a Lizania, comimos comida vietnamita, bebimos cerveza Yuengling, y vimos el concierto. Todo en menos de 30 horas. El viaje también sirvió de pausa para terminar de tomar la decisión sobre las ofertas de empleo y todo aquello. Pronto vengo con noticias sobre mi paradero.
Al principio no estaba muy convencido de si quería comprar las taquillas para la gira de este año, pero después de ver el vídeo de la producción, compré dos para el concierto en Philadelphia:
El sábado pasado, por pura casualidad, después de tomarme un café en Espresso a Mano, decidí mirar los carteles que ponen afuera anunciando los próximos conciertos en el área. Pensé que ya tenía todas las bases cubiertas en cuanto a noticias de este tipo ya que me llegan como 5 ó 6 correos todas las semanas. Pero parece que alguna fuente de información me estaba faltando.
En una misma semana se estarán presentando Andy McKee (22/02) y el Charlie Hunter Trio (22/02) en un café que también es nuevo para mí: Thunderbird Cafe.
A Andy McKee nunca lo he visto, y creo que como realmente se ha hecho famoso es a través de sus vídeos en YouTube. El trío de Charlie Hunter viene a Pittsburgh todos los años, así que no es una novedad. Pero no por eso dejan de ser buenísimos.
Los dejo con enlaces a vídeos de cada uno de ellos, para quienes no los conozcan:
No escribo si no tengo ganas de hacerlo. Por eso en ocasiones pasan semanas sin que aparezca nada en este blog. Pero eso no quiere decir que haya pocas novedades que contar. Todo lo contrario, generalmente la duración del silencio es proporcional a la cantidad de cosas por las que …
Tercer intento:
Lista de novedades
Fuimos a Buenos Aires
La familia visitó Pittsburgh (padres, hermanos y abuelos).
Hay dos conciertos a los que asistí este año y he olvidado mencionar por aquí.
El primero fue de Antibalas, una agrupación de afrobeat, con elementos de jazz y funk. Esa fue una experiencia de primera: habríamos algunas 130 personas en total, y a todo el que estaba allí se le movían las piernas involuntariamente.
Las fotos están en mi Picasa Web Album:
El otro fue de The Album Leaf, una agrupación con cierta influencia islandesa, totalmente distinta a la primera. Aquí el público era todavía menor, seríamos 50 personas en total. Había una proyección gigante en el fondo del escenario, y las luces hacían que la experiencia fuera todavía más cercana a un viaje. Llegué tardísimo al concierto, pero igual me dio tiempo a tomar unas cuantas fotos: