bohemario
El sueño, cerca de las 3:00am:
Serían las seis o siete de la tarde y conducía mi carro entre callejones de uno de los tantos barrios pobres de aquella ciudad. Era probablemente Santo Domingo, tal vez por lo de que fueran las 7pm y todavía pudiera llamarse tarde, pero también por la gente que vivía en el barrio, y por ese niño barrigón que caminaba cerca de nuestro carro. De pronto, sentí cómo el guía se esforzaba en mantener el carro girando hacia la derecha y en seguida me di cuenta de que se había pinchado la goma (llanta) delantera de la izquierda. Me apeé del carro y comencé a empujarlo para ver si llegaba hasta la próxima bomba (estación de gasolina). El niño, entusiasmado, me decía que eso no era problema, que el me arreglaba la goma fácilmente. Yo le decía que no, que no había necesidad, que yo llevaba el carro hasta la bomba y resolvía. Él insistía en que podía resolver más fácilmente, tratando de ganarse el dinero de la jornada. Para alimentar su barriga descalza y pagar las cervezas de sus padres, pensaba yo. En fin, no le di el chance, y seguí empujando.
La llamada que me despierta, unas cuantas horas después:
- Aló
- ¡Laura! ¿Qué pasa?
- Mario, la goma del carro se explotó. Está parqueado en el parqueo del banco de la esquina. Encontré a una amiga que iba de camino al trabajo y se ofreció a llevarme.
- No te preocupes, yo resuelvo.
Al parecer iba a tener que continuar empujando el carro hasta llegar a la bomba, más allá del sueño. Ya no habría un niño barrigón persiguiéndome, tampoco habría más de la pobreza de aquel barrio. Pero me quedaban todavía las dudas de qué habría acontecido si hubiera aceptado la oferta de aquel muchacho.
Una sóla cosa era cierta. La goma que tendría que cambiar sería la delantera, izquierda.
Afuera estaban el frío y la nieve. Me puse mis guantes y un abrigo. Salí a la calle.
Mi amigo Frank Ulloa va a poner en circulación mañana Jueves, su nuevo poemario titulado “Versografías”. El que esté en Santo Domingo y le interese, pase mañana por el Centro Cultural de España en la Zona Colonial, a las 8:00pm.
Escogí un poema del libro para compartir con ustedes. Disfruten:
Deseos La lluvia se posó en mi ventana, trajo nostalgia yo puse nicotina, trajo los recuerdos yo le puse tu rostro, trajo los cubiertos yo puse mi corazón, trajo un cancionero yo puse vino, trajo la silueta de tus besos yo puse la mejilla. Hoy la lluvia llegó tan temprano, trajo tu ausencia, yo cerré los ojos…
Para estrenar el Bohemario, aquí va uno bien corto:
Aguacate del néctar de mis ojos déjame ver al menos más mis letras que esa falda, un cometa, ese volcán que atrae salvajes; que ya en el tiempo de sin trajes un eroto bien me va.
- I - El trece me espera,tan fuerte como antes. La luz del caminoenciendey epsera. Cuidado con la corriente,la brisa suave que acompaña. Nada nos demoraliza másque la falta de misterio. - II - Dios está en la montaña en el bosque en los callejones; también en esta copa de vino y en la mirada de esa muchcaha trigueña de ojos negros y sonrisa todo mundo. La vida nunca será allá en la ocupada América, la del Norte, donde el humor y el juego son también tareas por cumplir; donde nadie llega a entender que aquella aeromoza lleva, colgando del pelo, al futuro y pasado de la humanidad, las luces que vimos, el secreto que esconde en un puño un niño en la calle. (18 Setembro 2009)

Hoy, revisitando algunos viejos temas en mi colección de música, encontré una pieza que compuse junto con el enormísimo Manolo hace ya varios años (¿ocho?). Escuchar esa música me trajo tantos recuerdos de aquél tiempo que decidí crearle una página de Last.fm a lo que fue, y todavía puede volver a ser, un experimento musical entre amigos, cervezas y muchas risas.
Les dejo el enlace a la página de Last.fm del grupo:
Disfruten y comenten.
La imágen es de Alejandro Sosa:
Para quienes estén en Santo Domingo, los otros dos compañeros con quienes escribí “(Garabato)“, estarán leyendo poemas en el marco del XI Encuentro Internacional Arte y Revolución, de Justicia Global.
(Garabato) Mario Bergés González Frank Ulloa Melo Harry Troncoso Parady este JUEVES 12 de FEBRERO 7:31pm SALA LAURA BELTRAN BABEQUE SECUNDARIA Av. Roberto Pastoriza #329 Colaboración sugerida $300p/p
Esto no cabía en un mensaje de Twitter, donde sería más apropiado, así que lo pongo por aquí:
¿Quién sería hoy si otro de mis Marios hubiese seguido insistiendo en su curso y objetivo? Si callara el gris en tus ojos, o nunca hablase tu oscuridad, ¿quién sería?
Hoy, hablando con un amigo sobre la cantidad de cosas que están en agenda, y las muchas otras que uno no recuerda pero aparecerán, recordé este texto que ya algunos conocerán pero que consideré apropiado para la situación:
Pormenores de Agenda
Imagino que los nombres surgen de una necesidad de hacer universales las ideas concebidas. Supongo que nacen del intento de refugiar una concepción, una imagen que sólo existe dentro de uno, en el siempre dispuesto abrazo de varias letras: una palabra.
Así por ejemplo, busco hoy el nombre preciso que cobije al hábito tan popular (al menos entre mis personalidades, mis Marios) de aplazar acciones posibles en el presente, hacia un futuro incierto, falaz.
Es común que decida posponer las asignaciones, y creo que es común no sólo en mí, sino también en los demás. Pero a lo que me refiero, más específicamente, es al aplazamiento sin nuevo plazo, al que con todavía más precisión podría llamar desalojo.
Continúe leyendo…
Siempre me ha costado trabajo creer en los paisajes de ultramar. Para mí todo el universo termina allí donde termina mi isla. Y digo mi isla, porque es el trozo de tierra al que le he logrado conocer los límites, o lo que es igual, las costas.
Desde pequeño, dudé de la existencia del tío Alberto, que vivía en Nagua; así mismo me cuestioné la existencia de Nagua, el pueblo. ¿Qué era eso? ¿Por qué no lo veía yo desde aquí? ¿Cómo es que uno puede creer en algo que está tan lejos? Pero el tío Alberto era lo menos, ojalá hubiese encontrado a alguien que me explicara la existencia de un tal Polo Norte donde vive Papá Noel. Continúe leyendo…
Hoy voy a tratar un ejercicio nuevo.
Voy a intentar describir en palabras el viaje que supone la canción Weird Fishes/Arpeggi, del último disco de Radiohead.
Me puse como límite 20 minutos ó 5 repeticiones de la canción.
Hay muy pocos filtros aplicados, así que esperen leer una transcripción cruda de mi subconsciente.
Aquí está el resultado, pueden leer mientras escuchan la canción, si desean:

