Recuperando Mis Voces

2012/11/01

in general

No hago sino pararme de la silla donde había quedado atrapado frente al computador y sus telarañas por unas horas, cuando de pronto recuerdo algunas cosas que he olvidado hacer y, con ellas, de imprevisto, llega también una voz que reconozco de inmediato aunque hacía tiempo que no la oía, una voz que comenzaba por decir “no hago sino pararme de la silla…”, y continuaba toda una prosa que sabía, con toda seguridad, no iba a poder recordar si no comenzaba inmediatamente a copiarla sin pensarlo dos veces, dejando atrás la idea de aquella cosa que había olvidado hacer y devolviéndome sin mucho esfuerzo a mi posición anterior con las manos en el teclado, esta vez dejando que el mundo fluya en el sentido contrario (desde mí hacia la pantalla) y sabiendo que esas voces no puede uno dejarlas pasar: cuando al fin deciden visitarte, lo más prudente es dejarlo todo y comenzar a escribir, no vaya a ser que se molesten y decidan no regresar o, peor aún, decidan confirmar esa certeza que tengo de que mi muerte será anunciada a través de su ausencia.

Bienvenidas sean siempre todas ustedes, voces de no sé dónde; bienvenidas.

  • Denis

    completamente de acuerdo. Algunas las llaman musas.

  • http://blog.marioberges.com marioberges

    Así es. Cualquiera que sea el caso, hay que prestarles atención.

Previous post:

Next post: