Hace dos fines de semanas, estuve en el pequeño valle de Banff, Alberta, en Canadá. Estuve asistiendo al Construction Research Congress, una conferencia anual que reúne a todo el que está haciendo investigación en áreas relacionadas a la construcción en los EE.UU. y Canadá.
Hay varias anécdotas que quisiera hacer sobre el viaje, pero no creo que tenga el tiempo (ni ustedes la paciencia) para contarlas todas. Así que me voy a limitar a poner las fotos del viaje y a comentar un poco sobre ellas:
Lo más impresionante del lugar es el panorama. Las Montañas Rocosas son majestuosas y provocan un sentimiento de humillación y paz. Hacia donde quiera que mires, como es un valle, hay montañas.
El hotel es prácticamente un museo. Tiene más de cien años en operación y, bueno, toda esa historia se siente.
La otra cosa que me llamó la atención fue la cantidad de animales salvajes que andan rondando todos los lugares. Como está en el medio de un parque nacional, la vida silvestre inevitablemente se mezcla con todo.
Fue un buen viaje, pero muy corto para poder disfrutar de todas las cosas que ofrece Banff. Hay que hacer un segundo intento algún día. En cuanto a la conferencia, mi poster ganó el primer lugar y conocí a muchos futuros colegas.
Last revised on 2010/05/23
La vista desde el salón de conferencias.
El hotel.
Había alces y ciervos en todos lados.