I'm an Assistant Professor at Carnegie Mellon University. Sometimes I blog about my research, but mostly I just write about whatever I find interesting. This blog is bilingual, not easily categorized and has a tendency to remain silent.
La noticia de la semana, sin duda, es el terremoto del sábado en Chile. Las familias de los amigos chilenos que tengo aquí, al parecer, están bien. Pero el desastre es grande, y la misma suerte no le tocó a todo el mundo.
No tengo ningún enlace en específico sobre la tragedia de Chile, así que los dejo con el resto de los enlaces:
Este año, nuevamente y después del éxito que tuvo el del año pasado, volvimos a organizar un espectáculo de talentos para el departamento de ingeniería civil y ambiental. El evento tuvo lugar anoche y, al igual que el año pasado, estuvo lleno de risas y sorpresas. Siempre sorprende conocer el otro lado de las personas con las que trabajas.
Estoy esperando que aparezcan las fotos y los vídeos en internet. Hasta ahora sólo encontré estas:
No quiero aburrirlos con más sobre lo mismo, pero se me había olvidado comentar sobre estas dos cosas:
1 – La gente que le vio el lado positivo a la nevada, y salió a esquiar en la ciudad:
2 – La costumbre “Pittsburghesa” (aunque también en otras partes) de utilizar sillas para reservar parqueos en la calle, después de haber limpiado la nieve. Uno nunca ve esas sillas en el verano, ni tampoco cuando ha caído poca nieve. Pero ahora que los parqueos son el producto de mucho sudor y mucho palear, hay que cuidarlos. El recelo por estos espacios está bien ilustrado en la siguiente anécdota:
A woman had spent more than an hour clearing away heavy snow from a spot, then left to run an errand, leaving a chair behind.
When she returned, she found the chair pushed aside and a car parked in its place. Seething despite the sub-freezing temperatures, she got her revenge.
When the parker returned to his car, he found it encased — including its tires — in a layer of ice from the garden hose.
He estado visitando uno de nuestros sitios de prueba, el Blueroof Research Cottage, ubicado a unas cuantos kilómetros al sureste de Pittsburgh. Ya parece que encontaron a quienes se van a mudar permanentemente en la casa, y tenemos que terminar rápido la instalación del sistema (básicamente entrenarlo para que reconozca todos los aparatos eléctricos que hay en la casa).
Mañana tengo otra visita temprano y, mientras me preparo, encontré unas fotos que tomó uno de mis compañeros durante la última visita que hicimos la semana pasada, justo después de la gran nevada. Las puse en un álbum junto con algunas que había tomado el año pasado cuando todavía hacía calor, para que vean el contraste:
Medio metro de nieve en todos lados. Fue necesario usar una pala para llegar hasta la casa.
Serían las seis o siete de la tarde y conducía mi carro entre callejones de uno de los tantos barrios pobres de aquella ciudad. Era probablemente Santo Domingo, tal vez por lo de que fueran las 7pm y todavía pudiera llamarse tarde, pero también por la gente que vivía en el barrio, y por ese niño barrigón que caminaba cerca de nuestro carro. De pronto, sentí cómo el guía se esforzaba en mantener el carro girando hacia la derecha y en seguida me di cuenta de que se había pinchado la goma (llanta) delantera de la izquierda. Me apeé del carro y comencé a empujarlo para ver si llegaba hasta la próxima bomba (estación de gasolina). El niño, entusiasmado, me decía que eso no era problema, que el me arreglaba la goma fácilmente. Yo le decía que no, que no había necesidad, que yo llevaba el carro hasta la bomba y resolvía. Él insistía en que podía resolver más fácilmente, tratando de ganarse el dinero de la jornada. Para alimentar su barriga descalza y pagar las cervezas de sus padres, pensaba yo. En fin, no le di el chance, y seguí empujando.
La llamada que me despierta, unas cuantas horas después:
- Aló - ¡Laura! ¿Qué pasa? - Mario, la goma del carro se explotó. Está parqueado en el parqueo del banco de la esquina. Encontré a una amiga que iba de camino al trabajo y se ofreció a llevarme. - No te preocupes, yo resuelvo.
Al parecer iba a tener que continuar empujando el carro hasta llegar a la bomba, más allá del sueño. Ya no habría un niño barrigón persiguiéndome, tampoco habría más de la pobreza de aquel barrio. Pero me quedaban todavía las dudas de qué habría acontecido si hubiera aceptado la oferta de aquel muchacho.
Una sóla cosa era cierta. La goma que tendría que cambiar sería la delantera, izquierda.
Afuera estaban el frío y la nieve. Me puse mis guantes y un abrigo. Salí a la calle.
Para esta semana, el enlace a resaltar es un vídeo donde muestran una gran variedad de escenas en películas y televisión en general donde han utilizado la pantalla verde (esa que sirve de fondo durante la filmación y sobre la cual luego superponen alguna otra imagen). No me imaginé que fuese tan común:
Al principio no estaba muy convencido de si quería comprar las taquillas para la gira de este año, pero después de ver el vídeo de la producción, compré dos para el concierto en Philadelphia:
Revisando unas viejas grabaciones con ideas, de cuando le daba uso a esa grabadora de voz portátil que me costó lo mismo que cuesta hoy un iPod Touch pero que en ése entonces era lo máximo, encontré una que me pareció bueno compartir. Es un intento para solucionar lo aburrido que son los comerciales repetidos. [...]
There is an article about our electricity monitoring project on the latest issue of the Carnegie Mellon Engineering Magazine. The direct link to the PDF that contains the article is here: “New research will help consumers track home energy consumption”, pages 14-15. Two minor things to note: They quoted me saying “desegregation“, when I actually [...]
El sábado pasado, por pura casualidad, después de tomarme un café en Espresso a Mano, decidí mirar los carteles que ponen afuera anunciando los próximos conciertos en el área. Pensé que ya tenía todas las bases cubiertas en cuanto a noticias de este tipo ya que me llegan como 5 ó 6 correos todas las [...]