Antichrist de Lars Von Trier

2010/01/24

en General

El viernes pasado fuimos a ver Antichrist, la úlitma película de Lars Von Trier, y aunque iba preparado (creía yo) para verla, el filme me dejó demasiado aturdido para escribir sobre mi experiencia ese día. No creo que pueda recomendarla.Todavía ni siquiera estoy seguro de qué me llevé de esa experiencia.

Por eso, me voy a limitar a decir sólo lo necesario para que cada quien, después de leer esto, pueda formarse una opinión que ayude a decidir si quiere o no ver la película. En mi caso, después de ver partes del “preview”, y saber que era otro filme de von Trier, verlo era un imperativo; así que no tuve otra opción. El que quiera aventurarse sin preconcepciones o predisposiciones, entonces pare de leer ahora.

Lo primero que hay que decir es que la película es fuerte. Muy fuerte. Contrario a lo que decía Marcel que escuchó en un podcast, las imágenes no son sólo conceptualmente fuertes, sino también gráficamente fuertes.

La película completa, además, está llena de símbolos, imágenes, metáforas y señales, muchos de los cuales requieren de conocimiento previo. Al parecer, hay quienes la consideran una obra maestra y dan buenos argumentos para sustentarlo. Pero creo que lo más importante para “entender” la película es saber que von Trier es uno de los creadores del movimiento Dogme 95, que busca purificar la obra removiendo los efectos, los créditos al director, etc. Y sabe también que de ahí en adelante, von Trier ha estado buscando liberar a sus filmes de la expectativa de un mensaje. Ciertamente, Antichrist se presta para múltiples interpretaciones, y cada quien, puede decirse, ve una película ligeramente distinta.

Al final, creo que me quedé con dos cosas después de verla:

  • 1) La oportunidad para analizar mis propias reacciones ante todo aquello.
  • 2) La pieza con la que inicia y termina la película, el aria “Lascia ch’io pianga” de la ópera Rinaldo de Handel:

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