O, más apropiadamente, el título de esta entrada debió de ser “De cómo el tener perros anti-bombas y unidades especiales de la policía incrementa el número de amenazas falsas”.
El viernes pasado, llegando a la oficina para una reunión, encuentro que hay una especie de tumulto afuera del edificio. Muchos estudiantes y profesores parados sobre la grama, como esperando algo. En seguida pregunto y me dicen que la policía está evacuando dos edificios por una amenaza que recibieron.
Efectivamente, no pude entrar por la puerta principal a mi oficina, y tuve que dar la vuelta hasta la puerta trasera (obviamente, mi edificio no estaba siendo evacuado, sino no habría podido entrar). Pero si se imaginan que todo el mundo estaba en pánico, es sólo porque probablemente casi nunca han escuchado sobre una alerta de bomba. Aquí en Carnegie Mellon, esto es cosa de por lo menos dos o tres veces al año.
Entonces, habrá que preguntarse: ¿por qué esta información llega a manos de la policía a traves de un correo electrónico anónimo? ¿por qué nunca han encontrado nada, y siempre son falsas alarmas? No quiero ser exagerado, pero ¿no será que esta es una excelente manera de perder clases o cancelar un examen si no se está preparado?
Enlaces a noticias sobre el incidente: