Esta es la última entrada del año en el blog. La número 564 desde que comencé.
Si todavía quedan lectores (al parecer la migración a marioberges.com ha resultado en menos visitas), quiero desearles a todos un feliz año 2010, que es lo mismo que decir un feliz mañana.
Estando más joven, siempre me daba trabajo entender las festividades que se celebran en un día como hoy. Nunca fui muy amigo de la felicidad forzada, ni de las tradiciones sin historia o fundamento. Hoy me llevo mejor con el 31, y quiero creer que lo que estamos celebrando, en el fondo, es la vida; algo que pueden encontrarme a mí celebrando con el mismo empeño cualquier otro día del año. Pero ni modo, bienvenida sea la celebración.
Esta noche Laura y yo estaremos pasándola aquí en Pittsburgh, por primera vez fuera del país y de las acostumbradas fiestas. Nos harán falta los amigos y la familia, pero no todo se puede en la vida. Practicaremos uno de nuestros deportes favoritos:
Comer bien.
A los que pensaron en alguna otra cosa: bienvenida sea la celebración. De ahí el título de esta entrada.
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