Archivo de Julio, 2009
Sin estructura.
Ideas sueltas, prácticamente sin ningún tipo de revisión.
Compré uno de los llamados “SmartPhones” después de tres años usando uno de estos. Hay algo extrañamente mal con poder revisar tu correo, twitter, Facebook y demás fantasmas, primera cosa al despertar, todavía en la cama. Una parte de mí se siente vulnerable.
Hoy instalamos nuestro sistema en la casa de Blueroof de la que hablé anteriormente. También traje una copia de todos los aparatos para mi apartamento para instalarlo acá. Pensé que tal vez cree una cuenta de Twitter para que la casa empiece a reportar las cosas por ahí.
La voluntad para hacer las cosas es prácticamente igual que la fuerza necesaria para cambiar la aceleración de un móvil sobre una superficie. Al principio la fricción estática obliga a una mayor fuerza, pero ya estando en movimiento, las cosas siempre serán más fáciles. Creo que eso explica el que me haya puesto a limpiar la casa al llegar hoy después de un arduo día de trabajo (físico).
¿Alguien quiere ofrecer su ayuda para ayudarme a diseñar/programar el nuevo blog?
Seguimos.
(República Dominicana – Lo Tiene Todo)
En estos días he recibido algunos correos y mensajes de Facebook con fotos y vídeos de la belleza natural de La Isla. Estoy recopilando las mejores para compartirlas con un grupo de amigos de aquí a quienes quiero convencer de que vayamos a pasar unas vacaciones allá en Rep. Dominicana.
En lo que termino la recopilación, aquí los dejo con una muestra:
Y otro vídeo:
Primero, expliquemos el título de la entrada. Me debatía entre usar “internet” como femenino o masculino. Me gusta “el internet” pero sé que no es universal. El prulal suena todavía mejor.
Y bien, aquí van los dos hallazgos de hoy.
El primero:
Para todo lo demás existe MasterCard.
El segundo es un vídeo de una canción que se titula “Tócame el Güindous”. Ya se imaginarán:
Priceless!
[Créditos: Daniel por la foto, y @rcphq por el vídeo.]
Un sábado como hoy, el año pasado, salí de mi casa en la mañana a llevar el carro al mecánico para un ‘chequeo’ regular. Recuerdo haber estado en calma y contento, saboreando desde ya la celebración que vendría en la noche con motivo de mi cumpleaños (que no sería sino hasta 2 o tres días después).
Aquella noche se celebró con tanta fuerza que la rótula de mi rodilla izquierda no aguantó más y terminamos la noche en el hospital, riéndonos sin dolor y todavía celebrando.
Esta vez voy a tratar de mantenerme sentado durante la noche. Un restaurante, comida buena, bebida y cuentos. Hoy también me he pasado el día rumiando eso que vendrá al caer el sol, completamente lleno de una calma que se manifiesta como una leve sonrisa ligeramente macabra. Como un niño que ha dejado una araña peluda dentro del botiquín del baño de los padres. Como escuchar un chiste muy bueno en la funeraria, o recordar la noche anterior mientras se reza el padre nuestro en misa.
Aquí en Pittsburgh la noche no llega hasta las 9 ahora en verano. Yo la voy a esperar destapando esta primera cerveza en nombre de ella.
El martes, que es cuando realmente vuelvo a tener una edad par, estaré aquí en la casa esperando a todo aquel que quiera abrazar la noche.
Silencio.
Muere la continuidad, la regularidad, las palabras que no fueron.
Llevo más de un mes en silencio cibernético, o silenciog, o blogencio, o mutblog, o como se diga.
Mis cuentas de Twitter al parecer tienen mejor suerte, ligeramente.
Los demás blogs de amigos también parecen estar callados. Aunque no todos. La madrugada va extendiendo el espacio entre una entrada y la próxima, pro ejemplo. ¡Esa Carnita! ya ha hablado de este silencio.
Pero hoy encontré a Fernando Valverde, el Sol ahora se acuesta a las 9, he visitado la primavera en San Francisco y el verano de Texas, y por fin la noche en estas ciudades anglosajonas empieza a revelar su encanto.
La vida sigue. Yo la celebro.