Descubrí la quínoa, a principios de año. Es un pseudo-cereal de origen sudamericano y con muy buenas propiedades nutritivas. De hecho, la NASA la estaba considerando para alimentar a los astronnautas en en viajes largos.
Lo he cocinado de distintas maneras, pero hoy preparé una receta que es apropiada para la publicación de los martes y las artes: “Risotto” de quínoa.
Aquí va la receta, inspirada principalmente en una que encontré aquí.
Quinoasotto de cebolla y hongos porcini
Ingredientes:
- 1 taza de quinoa blanca
- 1 cebolla blanca grande (corte: juliana)
- 1/20 libras (un puñado) de hongos porcini secos
- 1/2 taza de vino tinto
- Aceite de Oliva Extra Virgen
- 1/2 cucharada de mantequilla
- Queso parmesano
- Sal
- Pimienta negra
- Hierbas secas: albahaca, semillas de pimienta roja…
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Preparación:
- Ponga una taza y media de agua a hervir en una olla.
- Vierta algo así como una cucharada y media del aceite de oliva en un sartén. Agregue las cebollas y una buena cantidad de sal y cocine moviendo de vez en cuando y a fuego medio por unos 10 minutos, o hasta que las dorar las cebollas.
- Mientras se cocinan las cebollas:
- Lave la quinoa con agua para remover el sabor amargo causado por el “saponin” (necesito traducción al español). Escurra y séquela bien.
- Ponga los hongos porcini en un recipiente con agua tibia y deje reposar.
- Agregue las especias (semillas de pimienta, albahaca seca, orégano… usted decide) al agua que debe ya de estar hirviendo. Mantenga ahora a fuego lento y coloque una tapa sobre la olla para conservar el agua.
- Cuando las cebollas hayan adquirido el color apropiado, vierta toda la quínoa sobre el sarten y suba un poco el fuego para cocinar por unos dos minutos en constante movimiento.
- Baje fuego a un nivel medio, nuevamente, y vierta el vino tinto.
- Vierta ahora los hongos, y cocine hasta que se absorba el líquido.
- Empiece a vertir el agua que tiene en la olla, dejando las especias (sólo el líquido), y agregue sal al gusto.
- Siga utilizando el agua a medida que se va consumiendo en el sartén, moviéndolo de vez en cuando.
- En cada plato donde va a servir la comida, coloque un poco de aceite de oliva y pimienta negra, bien esparcidos.
- Al terminar toda el agua, pruebe la quínoa y si no está suave, agregue más agua.
- Cuando la consistencia sea la adecuada, vierta la mantequilla y termine de cocinar a fuego alto.
- Sirva en los platos y coloque queso parmesano rallado encima.
Ojalá lo disfruten. Si alguien lo prueba, ¡por favor comente!