¿Un doctorado? ¿Y para qué mi hijo? ¿Quieres inventar la teoría de la relatividad parte dos?
Así reaccionan algunas personas cuando les comento sobre mis planes.
La verdad es que un doctorado no es para todo el mundo; no es el próximo paso después de obtener una maestría o cualquier otro post-grado, tampoco es el camino hacia la riqueza o estabilidad económica. Lejos de todo eso, un doctorado es más bien una meta personal, con recompensas también personales, que adquiere todas las propiedades del sueño de la persona que atraviesa ese camino. Por eso, tal vez, sea tan difícil comunicar cuál es la motivación que lleva a uno a tomarse estos años adicionales de preparación académica, buscando ponerle una segunda parte a la teoría de Einstein como sugieren algunos.
Pero se supone que debo hablar de mi experiencia, relatar brevemente unas cuantas anécdotas y así compartir con ustedes, los que están considerando de alguna manera u otra, un doctorado en algún momento de sus vidas. Entonces, ¿qué ha sido para mí el doctorado? Habiendo apenas iniciado hace un año, creo tener una buena noción de lo que estoy viviendo y de lo que me espera.
El doctorado, en mi caso, es una combinación de muchas experiencias, la mayoría nuevas: el inglés a todas horas, vivir fuera del país y lejos de mi casa, ganarme la vida investigando y estudiando (investudiando), los recursos a los que tengo acceso, la cultura americana, los horarios flexibles pero demandantes, el tiempo para pensar y razonar, la oportunidad de reinventarme o reinventar mi entorno, el constante reto al intelecto, entre otras cosas. Como dije antes, estas son cosas que no todo el mundo quisiera fueran parte de su vida; hay quienes lo desean por unos meses o un año, pero para pasar cuatro, cinco, seis y a veces más años viviendo esta vida, hay que tener vocación para ella. Si la única motivación es obtener el título, allá al final, mejor decídase por hacer una maestría.
Pero a pesar de ser un camino no muy transitado, y que sólo se atraviesa si uno se enfoca más en el trayecto que en la meta, es éste tipo de preparación la que promueve el progreso en la actual sociedad de la información y su economía del conocimiento. Inventar, crear, descubrir, adaptar, todas estas son acciones que el pueblo dominicano está acostumbrado a realizar, en su día a día con las pocas herramientas que tiene. Hay que empezar a hacer estas mismas cosas con el conocimiento, y darle al pueblo dominicano la capacidad de reinventar su futuro, y dejar de ser importador y usuario ciego de las ideas de otros.
Last revised on 2009/11/12