Hoy cumplo un año más de vida.
Pensé que era buena idea celebrar esta edad impar, múltiplo de cinco, con una fiesta que arrancara el sábado en la tarde. El sábado pasado, quiero decir. Y así fue.
Una chilena que también cumplía años en el fin de semana se unió a la causa, y organizamos una pequeña fiestecita.
- A las 4pm llegaron los primeros invitados: un cuarto “keg” de cerveza, vino, vodka y ron Brugal.
- A las 5pm, llegaron los americanos (estadounidenses), y todo aquél que tenía hijos y no quería dejarlos en la casa.
- A las 9pm, ya sólo había latinos, y unos cuantos americanos boquiabiertos presenciando el milagro de la multiplicación de los abrazos y los besos.
- A las 10 y 30 la concentración de latinoamericanos dio paso a la creación de una pista de baile.
- Merengue, salsa, merengue, vallenato, salsa. Ya no sabía dónde terminaba yo y empezaba mi alegría. En este punto, el reducido grupo de norteamericanos presentes han perdido el habla.
- 2am, todo el mundo comienza a saltar y a girar. En uno de esos saltos, yo me apoyo en una sola pierna, y alguien sin querer tropieza con mi rodilla
- Patellar Dislocation, o rótula dislocada, decía el doctor de la emergencia, quien resultó ser latinoamericano también. Usted no va a poder bailar más merengue.
La celebración tuvo que hacer una pausa en ese momento.
Ahora estoy aquí sentado, celebrando la celebración del sábado. Con una pierna inmovilizada, y un poco de hielo en la rodilla.
Un sabor agridulce. Un recuerdo morado.
Happy Patellar Dislocation.
* (Las fotos y los vídeos vienen luego ) *
Entradas relacionadas:
Last revised on 2009/12/22