Archivo de Octubre 4th, 2007
Siendo un animal nuevo para mí (en República Dominicana no hay ni siquiera en los zoológicos), y a la vez tan abundante en esta zona, no puedo evitar alegrarme cuando me encuentro con una.
Hay ardillas en todas partes, así como en algunas zonas de Santo Domingo hay ratones. Al principio, cuando veía pasar a una sobre los cables del tendido eléctrico pensaba en los ratones de allá. Pero pronto aprendí que era mejor callar esas reacciones tercermundistas y aceptar que aquí en los Estados Unidos los roedores que deambulan esos cables son más refinados y atractivos.
Estos animalitos tienen siempre una cara chistosa, y sus movimientos son divertidos. De hecho, el que ha visto las películas “Ice Age” tiene una buena idea de cómo se comportan estas criaturas.
En fin, hace unas semanas caminando a casa me encontré con una de esas ardillas, y para intentar hacerme amigo empecé a hacer sonidos con la boca. Para sorpresa mía, ése sonido atrajo a la ardilla, y no sólo a una, ¡sino a varias! Tanto fue la sorpesa, que saqué la cámara y empecé a filmar:
