¡Llegué!
Ya me bebí mi Presidente, y encontré que los policías estaban experimentando hoy con su nuevo juguete: el alcoholímetro.
No hubo ningún percance en los aeropuertos, y el vuelo de Nueva York a Santo Domingo no estaba tan lleno de dominicanos como la última vez.
El único relato que vale la pena hacer es el descubrimiento que hice de una posible manera para pasar por migración al llegar al aeropuerto sin enseñar los papeles: al llegar a la puerta que divide migración y las correas donde descargan las maletas, dígale al personal que le pide su papel sellado, que usted ya pasó por migración pero que estaba en el baño. Sucede que el baño está del lado de migración, y no del lado del equipaje, de modo que… bueno, es un poco tonto.
Ahora los dejo con una fotografía que olvidé poner durante la semana, sobre un mensaje que enocntré escrito en una de las paredes de uno de los baños públicos de la universidad, y me voy a reservar la traducción o transcripción para que las palabras no sean buscables a través de Google:
(En el contexto de un baño de hombres, ése intercambio de mensajes resulta… algo raro).
Last revised on 2010/01/17