Archivo de Marzo 9th, 2007
¡Llegué!
Ya me bebí mi Presidente, y encontré que los policías estaban experimentando hoy con su nuevo juguete: el alcoholímetro.
No hubo ningún percance en los aeropuertos, y el vuelo de Nueva York a Santo Domingo no estaba tan lleno de dominicanos como la última vez.
El único relato que vale la pena hacer es el descubrimiento que hice de una posible manera para pasar por migración al llegar al aeropuerto sin enseñar los papeles: al llegar a la puerta que divide migración y las correas donde descargan las maletas, dígale al personal que le pide su papel sellado, que usted ya pasó por migración pero que estaba en el baño. Sucede que el baño está del lado de migración, y no del lado del equipaje, de modo que… bueno, es un poco tonto.
Ahora los dejo con una fotografía que olvidé poner durante la semana, sobre un mensaje que enocntré escrito en una de las paredes de uno de los baños públicos de la universidad, y me voy a reservar la traducción o transcripción para que las palabras no sean buscables a través de Google:
(En el contexto de un baño de hombres, ése intercambio de mensajes resulta… algo raro).
Temprano en el aeropuuerto…
- Después de haber tenido una conversación extensa con el taxista que empezó por el tema del clima como es de costumbre, y terminó en el debate entre la evolución y el creacionismo siendo este último el bando que defendía el taxista.
- Después de tener que pasar por todos los puntos de seguridad, quitarme los zapatos, la correa, y la bolsa de monedas de 25 centavos (21 dólares) que traje porque no tenía dinero en efectivo a mano y tuve que romper mi alcancía.
- Después de comprarme un guineo y una botella de agua por US$3.50
Me llaman al celular y me dicen que mi vuelo está sobrevendido, y que necesitan pasajeros que estén dispuestos a considerar una ruta alternativa por lo cual están ofreciendo US$200.00 en futuros viajes con la aerolínea. Me dicen que en vez de ir por Nueva York, tengo la opción de irme de Pittsburgh a Chicago, de Chicago a Miami, y de Miami a Santo Domingo y llegar allá 4 horas más tarde de lo esperado.
Al principio le respondí que sí, pensando en los $200.00.
Depsués, mientras caminaba a la puerta de embarque, cambié de opinión, y le comenté al caballero que antes de firmar quería hacer una llamada, después de la cual me excusé diciendo cualquier cosa (“el hospital en el que mi amigo se encuentra cierra a las 7:30PM y no puedo visitarlo si no llego a tiempo”. No tuvo otra salida que volver a cambiarme el ticket de vuelo.
Pensé en las cuatro horas que perdería, incluyendo un atardecer en la Autopista del Este, y la situación pasó de ser una ganancia de $200.00 a una pérdida que no podía medir con certeza.
(Todavía estoy en el aeropuerto mientras escribo… y acaban de anunciar $250 dólares de recomensa [tentador])