Archivo de Febrero 20th, 2007

20 de Febrero
2007
escrito por Mario Berges


Ayer asistí a una charla que ofrecía Kevin Warwick, un personaje que probablemente ustedes han visto en Discovery Channel o en algún programa futurista de televisión.

El tema de la charla era “Upgrading Humans”, que es el tópico favorito de este profesor de cibernética de la Universidad de Reading en Inglaterra.

Él fue el primero en implantarse diminutos electrodos en la muñeca, haciendo conexión
directa con su nervio mediano para poder enviar y recibir las señales eléctricas que por éste recorren.
El resultado es comunicación directa con parte del sistema nervioso, y por ende miles de posibilidades. Entre los experimentos que hizo durante sus tres meses con el implante estaban:

  • Controlar, desde Nueva York, y a través de internet, una mano mecánica ubicada en Londres.

  • Conectar su implante directamente a otro que se hizo la esposa en el mismo lugar, y luego desde lejos intentar reconocer cuando cada uno cierra y abre la mano.
  • Conectarse a un sensor de ultrasonido para detectar distancia, y con los ojos vendados ser capaz de percibir objetos a la distancia. (Según narra, al principio sentía una cosquilla en el dedo índice indicando cuán lejos estaban las cosas que apuntaba con el sensor, pero despúes de un tiempo el cerebro se adaptó al nuevo sentido y ya no sentía ninguna cosquilla en el dedo, sino más bien sentía que algo estaba lejos o cerca).


El caso es que este señor pasó por acá para dar una charla, y todavía estando ahí no me lo creía. Aquí está una foto que tomé durante el acto.

No voy a contar la presentación que hizo, pues es mucho más fácil ver algunos de los vídeos que ya hay en internet y que explican en cierta medida lo mismo que él presentó.

Pueden encontrar vídeos en los siguientes enlaces:

bbcnews.mpg
homevideo.mpg
vt37.mpg

20 de Febrero
2007
escrito por Mario Berges

En esta segunda entrada dedicada a la cultura china, voy a empezar con una demostración de lo mucho que ha aprendido Ran a pronunciar la “r” en español. Imagínense lo difícil que es nunca haber puesto la lengua de la manera en que se debe para pronunciar esa letra, y encima de eso pasarse la vida sin escuchar a nadie pronunciándola.

Cuando le comento lo difícil que es para mí pronunciar palabras en chino, me dice que así de difícil se encuentra él el hablar inglés.

Aquí está nuestro personaje central intentando pronunciar el nombre de mi hermano “Alberto” quien pasó el fin de semana pasado acá: