Antes de comenzar a narrar las vacaciones en Santo Domingo, voy a comenzar por dedicar esta entrada al impredecible clima de Pittsburgh.
Desde que llegué de regreso, la temperatura ha desafiado todo pronóstico de cualquier ciudadano aquí. Generalmente para estas fechas, la nieve ya está siempre ahí y uno necesita abrigos y demás trapos. Pero el lunes, por ejemplo, salí a la universidad en jeans y t-shirt, con una agradable temperatura que rondaba los 15 o 16 grados Celsius. Tan agradable, que se fue de pronto y sin aviso, el martes en la mañana ya caía nieve y la temperatura no ha vuelto a subir de 0 grados Celsius.
Aún así, ya hoy la nieve empieza a derretirse y lo que queda es un poco de azúcar que cayó del cielo y está en todas partes.
Last revised on 2010/01/18