Esperen muchas fotografias… y algunas narraciones de un viaje por las Antillas Menores que estoy haciendo. Ahora mismo estoy en Guadalupe, en un call-center…
Más detalles en la próxima edición.
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Last revised on 2010/01/18
Esperen muchas fotografias… y algunas narraciones de un viaje por las Antillas Menores que estoy haciendo. Ahora mismo estoy en Guadalupe, en un call-center…
Más detalles en la próxima edición.
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Last revised on 2010/01/18
Hace unos meses atrás puse un enlace a un pequeño juego hecho en Flash que parecía muy interesante: Line Rider.
El que llegó a jugarlo sabe que puede ser bastante interesante y hasta puede ser que haya experimentado ganas irresistibles de seguir jugando. Para el que no lo jugó, aquí está un enlace más actualizado:
http://official-linerider.com/play.html
Aunque supongo que muchas personas quedarían enviciadas, nunca pensé que habría alguien con tanto tiempo libre como para construir el siguiente asombroso vídeo:
Y ya que estamos en eso, nunca pensé que encontraría a un verdadero maestro del Microsoft Paint como el que muestra el siguiente vídeo:
Evidentemente, personas con mucho tiempo libre en sus manos.
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Last revised on 2010/01/18
Ayer, para contrarrestar la supuesta blancura de tez a la que todo el que me ve ahora se refiere, decidimos ir a la playa.
Esta isla es el paraíso, pero lo es menos para los que están acostumbrados a vivir en ella. Tener playas a menos de 30 minutos de distancia es una bendición, sobretodo si son playas a una temperatura tan agradable en el medio de invierno, eso es un lujo.
Rodé como un niño por la arena, y aunque sólo fueran cuatro meses de ausencia, eran cuatro veces sin ver el mar que veía todos los días para salir y llegar a mi casa.
Algunas fotos para comparitr:
Más fotografías en el álbum de diciembre…
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Last revised on 2010/01/18
Llegué a Santo Domingo cuando me puse en fila en el John F. Kennedy Airport de New York City, para el vuelo que salía a las 12:45PM. Todo el que estaba allí hablaba español de isla, español sin r, sin s, sin muchas otras letras. Era una reunión de niños para ver una velada que sólo dan una vez al año. Todo el que estaba allí no se aguantaba la felicidad, y cada uno la expresaba de manera distinta.
Yo al principio no compartí ninguna de esas emociones, en cierta forma, el tal Dominican-York me estaba empezando a irritar. Todos llevaban más equipaje que el permitido. Por las bocinas del aeropuerto informaban una y otra vez: “Pasajeros con destino a Santo Domingo por favor comprendan que cuando decimos que usted sólo puede llevar una maleta de mano que quepa en el asiento delantero no nos estamos refiriendo a una o dos fundas“.
Una señora, cuando vio pasar al piloto del avión, le dijo en voz muy alta “Chofer, dele suave por la carretera”, y el gentío se transformaba poco a poco, a medida que crecía el número de personas en el salón, en una verdadera bomba de tiempo en la que en cualquier momento podía uno esperar que el vuelo fuera cancelado por alta entropía o cualquier otra propiedad de ese tipo de conglomerados.
En fin, llegué sano y salvo, y como siempre, aterrizando en Santo Domingo, todo el avión empezó a aplaudir, pero no como siempre, y para sorpresa mía, empezamos a cantar Feliz Navidad con palmaditas, y uno de los pasajeros se declaró fotógrafo y empezó a tomar fotografías de la multitud vociferando “¡¡¡La fooootoooooooooo!!!“, lo que me hizo darme cuenta de que ya sí había llegado a la isla.
Aquí les traigo dos vídeos de esa escena final:
Ya estoy aquí de vuelta, un poco antes de la fecha estimada, y listo para pasar unas navidades dominicanas.
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Last revised on 2010/01/18
Las coincidencias son enriquecedoras, te hacen sentir (al menos a mí) que el tu relación con el entorno es en sí conciente y por lo tanto puede querer comunicarse contigo.
La mayoría de las coincidencias que me suceden son del siguiente tipo: veo (oigo, siento, saboreo, etc.) algo en un momento, y no mucho tiempo después, me encuentro con algo muy similar que por puro chance no tiene por qué aparecer.
En esos casos, la pregunta siempre es: ¿habría encontrado la segunda aparición aun sin haber experimentado la primera? ¿no será mi previo encuentro el que me predispone a observar encuentros similares en el futuro?
Para poner el argumento en una explicación concreta, voy a ilustrar con un ejemplo simple.
Ayer en la mañana vi en un blog, una obra de un artista chileno:


Vía: Wooster Collective
Se trata de un Sagrado Corazón de Jesús hecho a base de “Post-It”.
Más tarde, en la noche mientras camino de vuelta a casa, me encuentro con el siguiente escenario en una oficina de un edificio:

Una posible explicación para este tipo de coincidencias es que después de haber sido expuestos a un estímulo, somos capaces de reconocer estímulos similares o relacionados con mayor facilidad. Esto se debe, en parte, a un efecto llamado Priming.
Pero aún con esa explicación, ¿en cuántos puntos más de la ciudad de Pittsburgh podía yo encontrar un conjunto de post-its puestos de esa manera? ¿Cuál era el chance de que saliendo de la casa a las 11:00PM sin rumbo, tomara ése autobús en específico (sin ninguna razón y sin saber hacia dónde iba) y llegara a ver los post-its?
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Last revised on 2010/01/18